Innovación al servicio del deporte: biomecánica de la marcha

Innovación al servicio del deporte: biomecánica de la marcha

El servicio de biomecánica del CAR de León ha desarrollado en los últimos años como una solución tecnológica especializada y a medida con el objetivo de dotar a deportistas y entrenadores de marcha atlética de las herramientas necesarias para solucionar problemas, mejorar el rendimiento y evitar lesiones.

“Nos ayuda muchísimo porque nuestra disciplina es muy técnica”, asegura José Antonio Quintana, entrenador de los marchadores Diego García Carrera, Marc Tur, José Ignacio Díaz y Laura García-Caro. “Aporta información sobre parámetros que influyen en la marcha: dismetrías, pérdidas de contacto, fuerzas… Eso nos permite mejorar y evitar lesiones”

Gracias a los marcadores reflectantes colocados por el perímetro del deportista -desde las zapatillas hasta la cabeza- y las cámaras fijas 3D, se genera una figura de tres dimensiones en el ordenador en el que se aprecia el movimiento directo del marchador, todos los segmentos y desde todos los ángulos. Además, las mallas que llevan colocados los atletas con unos sensores especiales permiten medir el grado de activación de los diversos grupos musculares. “Ahí analizamos si un atleta usa más unos músculos que otros para que la carga sea proporcionada y no haya problemas físicos”.

El grupo de entrenamiento de José Antonio Quintana lleva utilizando este servicio varios años. En principio el estudio se realiza dos veces en la temporada: primero se realiza un análisis de la marcha de cada atleta y en el segundo se anotan si los cambios llevados a cabo han dado resultados. “Marchar es un gesto mecanizado que cuesta variar”, asegura el técnico. “Pero sabemos que modificando determinados parámetros el atleta mejora y eso genera confianza, puedes arriesgar en determinados ritmos con mayor seguridad”.

Por último, un láser en el tapiz cuantifica el tiempo que el marchador pierde el contacto con el suelo, si es que esta pérdida existe, con una altísima fiabilidad, al tener en cuenta distintos parámetros, como el grosor de la zapatilla. “Depende de la frecuencia, pero el marchador puede realizar 200 apoyos por minuto, cien con cada pierna”, apunta Quintana.”Cuanta más información tengamos sobre su forma de marchar más podemos acercarnos a la perfección técnica que nos lleve a marchar lo más rápido posible dentro del reglamento”.